En esta reforma integral de un piso en Zaragoza hemos transformado una vivienda antigua para adaptarla a las necesidades actuales, sin renunciar a los materiales y elementos originales que le daban personalidad. El objetivo era conseguir una casa más luminosa, amplia y funcional, recuperando al mismo tiempo todas esas capas de historia que permanecían ocultas.
La intervención ha permitido crear nuevos espacios, mejorar la entrada de luz natural y aprovechar mejor cada estancia. Sin embargo, una de las partes más especiales del proyecto ha sido descubrir, restaurar e integrar los materiales originales de la vivienda dentro del nuevo diseño.
Antes de comenzar la reforma, la distribución compartimentada dificultaba el paso de la luz y hacía que algunas zonas resultasen oscuras y poco aprovechadas. Con la nueva organización de los espacios hemos conseguido que la vivienda sea mucho más abierta, cómoda y luminosa.
La eliminación de algunas divisiones y la conexión visual entre las distintas estancias permiten que la luz natural llegue ahora a una mayor parte del piso. La cocina, renovada por completo, se integra en un espacio amplio y funcional, con una distribución pensada para aprovechar la superficie disponible y facilitar el uso diario.
Los tonos blancos empleados en paredes y mobiliario ayudan a potenciar la luminosidad, mientras que la madera, el ladrillo antiguo y las superficies recuperadas aportan calidez y evitan que el resultado pierda el carácter original de la vivienda.
Uno de los grandes descubrimientos de esta reforma de piso en Zaragoza fueron las antiguas vigas de madera que permanecían ocultas sobre los falsos techos.
Tras retirar los revestimientos, las vigas se limpiaron, lijaron y trataron para poder dejarlas a la vista. Con esta intervención no solo hemos recuperado un elemento original del edificio, sino que también hemos ganado altura en las estancias y aumentado la sensación de amplitud.
La madera natural destaca sobre los techos blancos y crea un contraste que aporta calidez y personalidad. Las vigas se convierten así en uno de los principales elementos visuales de la reforma y ayudan a mantener la conexión de la vivienda con su pasado.
Durante los trabajos también aparecieron diferentes paños y pilares de ladrillo antiguo. En lugar de volver a ocultarlos, decidimos recuperarlos y dejarlos vistos en puntos concretos de la vivienda.
El ladrillo se ha limpiado y repasado respetando sus irregularidades, sus diferentes tonalidades y las marcas propias del paso del tiempo. Su presencia aporta textura y se integra con naturalidad junto a las paredes blancas, las vigas de madera y los acabados contemporáneos.
Esta combinación entre materiales antiguos y soluciones actuales permite crear espacios diferentes, acogedores y con una identidad propia.
Otra de las singularidades del proyecto ha sido el tratamiento de las paredes. Al rascar los revestimientos aparecieron distintas capas de pintura aplicadas a lo largo de los años. Tonos verdes, ocres, rosas y azules se superponían creando superficies únicas y difíciles de reproducir de manera artificial.
Después de un trabajo cuidadoso, decidimos conservar algunas de estas paredes como parte de la decoración. Las antiguas pinturas permanecen visibles con sus cambios de color, desgastes e imperfecciones, convirtiéndose en una memoria de las diferentes etapas de la vivienda.
En determinados puntos también se ha recuperado el papel pintado antiguo. Su dibujo y sus colores contrastan con los elementos más modernos y aportan un fondo lleno de personalidad. En lugar de eliminar todas las huellas anteriores, la reforma las incorpora al nuevo hogar.
Las baldosas hidráulicas originales son otro de los materiales que hemos querido conservar. Su diseño floral y su combinación de colores constituyen un elemento decorativo con un gran valor dentro de la vivienda.
La recuperación de estos suelos permite conservar parte de la estética original del piso y crear zonas con mucho carácter. Además, reutilizar los materiales existentes reduce residuos y contribuye a realizar una reforma más sostenible y respetuosa con el edificio.
Las antiguas puertas de madera también se han restaurado para volver a utilizarlas. Después de retirar pinturas y acabados deteriorados, la madera recupera su color, su veta y su aspecto natural.
Algunas de estas puertas se han adaptado a las necesidades de la nueva distribución, incorporando sistemas correderos que permiten ahorrar espacio y facilitar la conexión entre las estancias. También se han conservado detalles originales, como los vidrios texturizados y los herrajes, que refuerzan el carácter de la vivienda.
El resultado es una vivienda luminosa, funcional y llena de matices. Los nuevos espacios y acabados actuales conviven con las vigas de madera, el ladrillo visto, las baldosas hidráulicas, las puertas originales, las antiguas pinturas y el papel recuperado.
En Rehabitef entendemos que una reforma integral en Zaragoza no siempre consiste en sustituir todo lo existente. En muchas ocasiones, los elementos más valiosos ya se encuentran dentro de la propia vivienda, escondidos bajo falsos techos, revestimientos o sucesivas capas de pintura.
Recuperarlos requiere tiempo y un trabajo cuidadoso, pero permite conservar la esencia del edificio y conseguir una vivienda diferente, sostenible y con personalidad.
Si estás pensando en realizar una reforma integral de tu piso en Zaragoza, en Rehabitef podemos ayudarte a transformar la vivienda, aprovechar mejor sus espacios y descubrir todo el potencial que permanece oculto en ella.
19 julio, 2022
Reforma